Más vacunas, mejores defensas

Son muchos los aspectos que puedes considerar para mantener la salud de tu labrador en óptimas condiciones, pero sin dudas uno de los más importantes es ajustarse estrictamente al calendario de vacunación.

Las vacunas específicas para esta raza han denotado un importante crecimiento en los últimos años y todos podemos aprovechar los avances de la tecnología biológica aplicada a nuestras mascotas.

Recordemos que las vacunas son compuestos bióticos inmunizantes cuya presencia en el organismo estimula la capacidad natural de defensa frente a agentes patógenos como virus, bacterias y posibles infecciones.

El plan de vacunación de esta raza debe iniciarse a los 42 días de vida y luego periódicamente cada 25 días (promedio) para complementar las primeras tres o cuatro dosis.

Entre las primeras vacunas que debes aplicarle a tu labrador está la llamada Séxtuple u Octuple, según te recomiende el veterinario y cuya finalidad es prevenir contra parvovirus, distémper, hepatitis infecciosa canina, parainfluenza, coronavirus, entre otras enfermedades.

Cuando el animal cumple los seis meses ya está en condiciones de recibir la primera dosis de la conocida vacuna antirrábica que se repite al cumplir un año de edad.

Estas tres vacunas (séxtuple, óctuple y antirrábica) deben ser aplicadas al menos una vez al año para que tu mascota mantenga elevadas sus defensas orgánicas.

Algunas vacunas pueden provocar efectos secundarios que debes conocer para no alarmarte y recuerda que ante cualquier duda, un profesional veterinario será la persona más apta para atender la salud de tu labrador.

Aquí te dejamos un sencillo cronograma de vacunación de recordatorio:

Calendario de vacunación de mi cachorro
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Ejercitación y buena alimentación, las claves de la salud

Si debemos ser honestos esta raza no es la más indicada como mascota para personas que viven en pequeños apartamentos en la ciudad, a menos que tengas la disciplina y la constancia para proveerle a tu labrador de al menos 60 minutos diarios de ejercicio.

Su gran resistencia física y su sólida estructura muscular requieren de una caminata cotidiana y de una cantidad apropiada de actividad física para mantenerse saludable y fuerte. Un parque cercano, un paseo por la zona, resultan imprescindibles para que el perro desgaste la energía acumulada y no desarrolle sobrepeso.

En cuanto a su alimentación lo adecuado es por adquirir productos balanceados en tiendas especializadas y por supuesto escoger la calidad de marcas reconocidas. En caso que el perro estuviera cumpliendo indicaciones o tratamiento médico, será preciso proveerle de alimento preparado específicamente para su afección y por el término que el veterinario lo indique.

Lo más adecuado es alimentarlo dos veces por día, y en ningún caso debe estar “siempre disponible”. Cuando dejamos alimento para que sea consumido cuando el animal lo desee, es común perder de vista las cantidades ingeridas y por consiguiente se corre el riesgo de que consuma más calorías de las recomendadas.

El agua en cambio, debe estar a su disposición de manera constante y ser fresca y limpia, pues como resultado de su energía y actividad se mostrará sediento durante gran parte de la jornada.

Recuerda que estos son lineamientos generales sobre el ejercicio físico recomendado y el tipo de alimentación que puedas brindarle a tu labrador, pero en ningún caso reemplazarán los consejos profesionales de tu veterinario de confianza.

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