Compañeros de juegos

Aunque no he de extenderme mucho sobre la importancia que reviste en la formación de la personalidad y la consolidación de los afectos de un niño, una estrecha relación con una mascota, dejaré algunas breves consideraciones que ayudarán a forjar esos lazos indestructibles surgidos del más profundo amor por la vida:

  • Una mascota permite que el niño reconozca otras formas de vida y asuma responsabilidad por ella: alimentarlo, asearlo, protegerlo, pasan a ser tareas que contribuirán enormemente al proceso de socialización de todo niño.
  • La incondicionalidad de los afectos, proveerá a los pequeños de un espacio seguro de contención y entretenimiento.
  • Desafortunadamente, por la espectativa de vida propia de los perros, el niño aprenderá en algún momento que la muerte es parte del proceso natural de la vida y será una lección muy valiosa que le ayudará a enfrentar futuros duelos.
  • Toda enseñanza que pueda brindárseles a los pequeños de la casa en relación al respeto, la protección y los cuidados hacia la mascota, permitirá que el niño haga una proyección personal hacia otras especies, valorando la naturaleza en sus múltiples manifestaciones.

Sin embargo hay algunos detalles que deben ser observados muy estrictamente:

  • A pesar del carácter afable de los labradores, quizá los más indicados para integrar una familia con niños pequeños, resulta imperioso mantener una estrecha vigilancia sobre ambos. Recordemos que ni los niños ni los perros poseen mayor conciencia sobre su propia fuerza y destreza corporal y algún juego podría resultar peligroso para alguno de ellos, o ambos.
  • No debemos permitir que el niño perturbe al perro mientras éste está comiendo, pues – instinto canino al fin – el perro tenderá a proteger su alimento y podría tener alguna reacción agresiva hacia el menor.
  • Un labrador disfruta enormemente de los juegos con niños, por lo que buscará seguirlos y jugar con ellos tanto como sea posible. Enseñemos a los pequeños que si deciden correr para alejarse del perro, éste los perseguirá convencido de que es parte de la diversión. Entrenemos al perro, mediante órdenes claras y firmes, cuándo el juego ha terminado.
  • En el caso de bebés recién nacidos en la casa, es una buena idea que el perro “huela” al niño y que aprenda claramente que a la habitación del pequeño no puede ingresar. No olvidemos que tanto si ha llegado primero el perro como si se incorpora a la casa con posterioridad al nacimiento, habrá una cuestión “territorial” que resolver. No debemos dejar nunca al niño sin vigilancia pues las escenas de celos de uno hacia el otro suelen ser frecuentes.

Un perro es una mascota que vivirá gran parte de su vida junto a una familia que lo quiera, lo cuide y lo valore. Desarrollar esta relación con normas de seguridad bien claras, ayudará a construir una experiencia inolvidable.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

La personalidad del amo influye en el carácter del perro

Labrador Mirando el Amo

En entradas anteriores nos hemos ocupado del carácter de estos magníficos perros. Hoy profundizaremos sobre el tema, pero desde otro punto de vista: ¿cuánto influye en la conducta de estos animales, el carácter y personalidad de su dueño?

Los labradores pertenecen a una raza de gran lealtad, inteligente y cariñosa. Criados en franco contacto con los seres humanos, resultan mascotas de innmejorable humor y permanente compañía. Es proverbial su buena predisposición al juego, su afecto por los niños y su excelente desempeño como guardianes.

Si tu interés es entrenar a tu labrador debes recordar que el primer ejercicio importante es el que se destina a que aprenda a reconocer y obedecer la voz de su amo. Esto se logra con palabras firmes pero amables, sin regaños extremos ni gritos exagerados. Los expertos aseguran que se obtienen más y mejores resultados si las órdenes son claras y breves y provienen de un tono de voz que no supere los decibeles de una conversación normal.

Muy astutos e inteligentes, aprenderán con facilidad todo cuanto les enseñes… lo bueno y lo malo. Por eso es fundamental ser cauto a la hora de enseñarle juegos o “travesuras” pues las recordará toda su vida y será muy difícil quitárselas después. Cuando cachorros son sumamente activos y podrían llegar a fastidiar bastante con su afición por los objetos móviles, correteando todo cuanto pase dentro de su campo visual. Aprovecha este interés por los objetos para enseñarle a identificar claramente uno de otros y de a poco dejar en su personalidad consignas claras y precisas sobre cómo actuar en cada caso. Por ejemplo: no romper los juguetes de los niños, no destruir el jardín, etc… Verás con cuánta facilidad recuerda lo enseñado.

En cuanto al dueño, también es importante que posea la personalidad adecuada para llevar adelante una relación afectiva con un labrador. Su carácter debe ser cordial, amable, predispuesto al juego y las caricias. Está comprobado que un perro criado junto a una persona poco sociable o demostrativa, se volverá huraño, desconfiado y hasta destructivo.

Son animales ideales como lazarillos para ciegos por la entrañable relación que son capaces de entablar con su amo. No responden a tratos violentos, ni castigos severos. Siempre será preferible que premies sus logros en vez de castigar sus errores. Con firmeza, amabilidad y por sobre todas las cosas, con gran respeto, obtendrás de tu labrador el magnífico compañero que puede llegar a ser.

Etiquetas: , , , , , , , ,