La hora de comer
Nuestro labrador necesita de una buena alimentación pero cuidada ya que, como sabemos, tiene tendencia a la obesidad, y un perro gordo no es un perro feliz, y menos este que tiene un instinto de corredor y cobrador y no podrá desarrollarse en este sentido, con demasiada grasa en su cuerpo.
Es necesario que luego de dejar la lactancia comiencen a comer alimentos saludables para perros.
Es por ello que vamos a decir no a los restos de comida humana.
La comida humana suele tener demasiada grasa para un Labrador, así como un exceso de condimentos que a nuestro perro no le hacen nada bien, pudiendo provocarle pancreatitis, úlceras o colitis…
Los huesos de pollo, cerdo, conejo cordero no son recomendables porque son pequeño y algunos pueden astillarse y hasta provocar la muerte.
En cambio dale huesos redondos de bovino, como los huesos de la cadera, rodilla o tuétano, que además de fortalecerlo le sirven de juguete y limpian sus dientes, haciéndolo pasar un momento muy feliz.
Los sobrantes de carnicería contienen mucha grasa y pocos nutrientes así que tampoco son recomendables.
No darle golosinas ni chocolate, aunque sabemos que este último les gusta mucho pero puede provocarle: úlceras, convulsiones, deshidratación, vómitos, diarrea y problemas cardíacos.
Lo mejor para la salud alimenticia de tu perro es una comida casera completa diseñada específicamente para perros o su alimento balanceado de calidad, una o dos veces al día, sin colaciones, tentempiés ni bocaditos ocasionales, eso es de humanos, no de perros…
Etiquetas: alimentación, balanceado, cadera, carnicería, comida, comida casera, comida humana, fortalecerlo, Labrador, obesidad, perro labrador, restos de comida


